Siempre me he preguntado qué sintió en realidad la gente al ver por primera vez una locomotora en movimiento proyectada en una pantalla de cine en una de esas ferias ambulantes por Francia.
Y no, la gente no salió despavorida de la pequeña sala, ni nadie murió de un infarto; eso es parte de la magia del cine.
Es cierto que creó un gran impacto. Imaginaos la situación: en 1895 ver que una máquina rodante se abalanza sobre ti debe ser más que una vivencia.
Y es que eso era el cine, pura magia, un acto de fe, amor y ganas de innovar....hasta que se convirtió en una mera ramera para hacer billetes, dejando atrás toda la pasión que podía mostrar ante un público cada vez menos exigente y con menos recepción emotiva.
Uno de los padres de la cinematografía fue Georges Melies, visionario y maestro absoluto del cine, el cual es interpretado muy correctamente por Ben Kingsley en la última maravilla, y una de las mejores películas del 2011, de Martin Scorsese, "La invención de Hugo".
Creo, y pongo la mano en el fuego, que esta obra es una redención al pecado que el señor Scorsese cometió con "Shutter Island", y queda completamente purgado de semejante horrorosidad.
Aplaudo más que emocionado por esta última invención. No he visto lección mejor de Historia del Cine llevada a la pantalla en mi vida.
Scorsese deja de lado lo que en principio debía ser la trama principal para rescatar a un denostado por la historia (salvo por los Vanguardistas en su momento), Melies, creador de centenares de filmes. Este personaje secundario en la trama, se convierte rápidamente en el centro de toda la historia, apoyado siempre por el pequeño Hugo, el típico niño desvalido arrancado de las historias de Dickens que quieres abrazar hasta que explote de la dulzura que emana esa criatura.
Al rededor de estos dos personajes primordiales, sumado a ellos el siniestro Autómata, órbita la figura de un camaleónico Sacha Baron Cohen haciendo de malo torpísimo.
La cinta es un alegato al amor por el cine. Scorsese se desnuda y deja al descubierto la pasión que siente por este arte (olvidado en su anterior cinta, antes citada) y cuenta sin tapujos todo lo que ocurrió con el nacimiento de magia proyectada.
Es la cinta menos Scorsese que ha hecho, pero mantiene su firma. Nos presenta una historia con una estética aplastante, muy viva y colorida, como si se tratase de un filme de finales del siglo XIX coloreado (antes el cine era coloreado, osea, a color, digan lo que digan) sin salir de un mismo escenario, salvo escasos minutos.
En general, una película diferente, que engaña al espectador por el brusco cambio de historia, punto flaco, pero que consigue arrancar una sonrisa de vez en cuando, haciéndonos volver a nuestra infancia.
Como conclusión: una lección magistral de Historia del Cine. Pero no olvidemos que es una película, y la veracidad de la figura de Melies se puede ver un poco....alterada.
Día 370: Resumiendo...
Hace 1 hora.


2 falacias:
Gracias por la recomendación
besitos
Está en mi lista ;)
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